El mimbre, la madera o el barro, y hasta el ratán y la caña se abren paso en los espacios de hogar. De este modo, desplazan un poco a los materiales más fríos como el mármol. Estos materiales tienen la ventaja de dar una sensación muy hogareña. Y resultan muy cálidos a la vista. Además, traen consigo un toque muy campestre que les distingue en la habitación.
¿Dónde usarlos? Hay una infinidad de posibilidades dependiendo del material:
El mimbre es ideal para lámparas, sillas y hasta accesorios de cocina como manteles individuales. También pueden ser un material fantástico para cabeceras de cama, al igual que el ratán.
El barro no tiene que utilizarse nada más en vasijas, porque existe una infinidad de adornos y accesorios de este material: casitas pintadas, campanillas y hasta las mismas bases de los lavabos.
La madera es la eterna compañera del hogar. Es un material de usos infinitos que nos permite decorar para dar sensaciones de calidez. Además, es muy fácil de mantener y dependiendo de cómo esté tratada, se puede usar mucho más que para el suelo o las mesas. Existen infinidad de elementos de madera o combinados con ella que pueden aparecer en nuestro hogar como los perfectos accesorios.
Lo maravilloso de estos materiales es que pueden llevarnos a distintos lugares: combinados con textiles y otros materiales lisos, crean un balance perfecto entre lo hogareño y lo moderno; mientras que combinados con texturas llamativas y colores cálidos podemos crear espacios rústicos y cálidos en donde prima la intimidad.
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