“La prevención es posible, necesaria y rentable”, es una de las frases que escuché de uno de los ponentes que participaron el pasado día 4 de noviembre de 2015 en la jornada celebrada por la mutua Asepeyo ‘Prevención de Riesgos Laborales. De la Ley a la Estrategia’ con motivo del 20 aniversario de la Ley de Prevención de Riesgos Laborales.
Me llamó la atención dicha frase porque creo que comprende todo lo que significa la prevención para mí.
La prevención es “posible”.
En nuestro sector es muy corriente oír eso de “la producción y la prevención chocan” y creo que no es más que una excusa para no coordinar unas labores con las otras. La prevención en el sector de la construcción se puede llevar durante todo su desarrollo, desde la misma fase de proyecto, contando con la figura del Coordinador de Seguridad y Salud en Fase de Proyectos, durante todo el proceso de ejecución, mediante el Coordinador de Seguridad y salud en fase de ejecución y el técnico de prevención de la constructora, y hasta la fase de postventa contando con el técnico de prevención de la misma empresa.
Para que todo ello se pueda llevar a cabo, es necesario que todas las partes se encuentren involucradas, concienciadas y valoren la importancia de contar con la prevención a la hora de realizar sus trabajos.
La prevención es “necesaria”.
Independientemente de los datos económicos que constituyen los gastos por accidentes, bajas laborales o enfermedades profesionales, (4% del PIB en los países europeos) que también es importante tener en cuenta, la prevención es necesaria desde el punto de vista humano. Son nuestros maridos, mujeres, padres, madres, hijos, hijas, familiares en general, amigos, conocidos los que todas las mañanas nos levantamos pronto para ir a trabajar y después de una larga jornada laboral deberíamos volver a casa en las mismas condiciones que en las que nos fuimos, sin que nadie tenga que comunicar a nuestros seres más queridos una mala noticia.
La prevención es “rentable”.
Es verdad que la prevención es un aspecto que muchas veces no percibimos puesto que no obtiene beneficios económicos fácilmente cuantificables, pero si está demostrado que su retorno se puede observar a largo plazo.
Una adecuada gestión de la prevención en la empresa conlleva una buena productividad, esto se puede ver reflejado en los siguientes ejemplos:
En alguna ocasión oí decir a un compañero técnico de PRL que “en nuestro trabajo, si no se oye hablar de nosotros es que estamos haciéndolo bien”. Con ello me quedo.
Autor: Ana Loeches (Vía Célere)
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