Cuando en la decoración de nuestro salón predominan los blancos es fácil poder darle «una vuelta» sin realizar grandes cambios. Nuestra propuesta para este otoño se centra en notas florales y en cuadros de grandes dimensiones de paisajes románticos. En esta ocasión hemos escogido dos muy diferentes, uno en blancos y negros y el otro en tonos marrones.
Solo con añadir a tu casa algunas piezas renovadas puedes darle un gran cambio a tu hogar. Las flores naturales son otro acierto para darle vida a una estancia. En esta ocasión hemos escogido un jarrón en cristal con unos lirios blancos (aunque son más de verano) y unas orquídeas para el mueble central. Hemos respetado la esencia de la estancia con unas velas de gran formato y unos marcos también blancos. Asimismo y para darle un toque final de cierre a la estancia hemos colocado unas velas en cristal turquesa como nota de color en el salón.
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