Con las temperaturas desplomadas y los termómetros a bajo cero, no hay mejor manera para calentarse que con una buena chimenea. Y es que, a día de hoy sigue siendo un imprescindible del invierno en una gran cantidad de casas. Nos da calor, nos relaja y en ocasiones nos hipnotiza simplemente con mirarla. Es perfecta para hacer uso de ella en gélidas tardes invernales en las que queremos crear un ambiente acogedor de conversaciones infinitas junto al fuego con familiares o amigos. 

Sin embargo, no todo el mundo que tiene una chimenea en casa hace uso de ella. En muchas ocasiones esto ocurre por el desconocimiento de no saber cómo encenderla o cuál será la mejor manera de hacerlo. Por ello, en Vía Célere, queremos darte algunos trucos y consejos para que puedas encender tu chimenea con poco esfuerzo y con total seguridad 

Cómo encender una chimenea de forma óptima 

Si nunca has encendido una chimenea, quizá te asalten las dudas sobre cómo hacerlo. ¿Alguna vez te han dicho que es complicado encenderla y que el fuego se mantenga? Si ha sido así, tranquilo porque nada más lejos de la realidad. Siguiendo una serie de recomendaciones, verás que es sencillo disfrutar siempre del calor que proporciona de una manera totalmente eficaz.  

Una chimenea es perfecta para ahorrar dinero y sobre todo para crear un ambiente relajante, romántico y cálido en tu hogar. Sigue estos consejos y lograrás encender la chimenea de un modo fácil y sencillo.  

La leña, siempre de calidad 

Aquellas de árboles de madera más dura son las que tienen un mayor poder calorífico. La que actualmente está mejor valorada es la leña de encina porque al ser más dura y muy resistente a la humedad quema mejor, hace menos humo, más llama y ensucia mucho menos la chimenea. Además, su precio es bastante asequible.  

Para hacer uso de ella, es importante que esté seca, que preferiblemente no tenga ramas ni ramitas verdes. ¿El motivo? De ser así, podría provocar un humo espeso y favorecería que fuese más difícil encender la chimenea.  

Una vez la leña lista, es momento de pasar al siguiente paso.  

La encenderemos en función del método escogido  

Antes de nada, debemos saber que la colocación de la leña de manera correcta es fundamental para que el encendido sea más fácil y rápido. Por ello, lo primero que debemos hacer es elegir un tronco más o menos grueso y ponerlo como base. Después, coloca sobre este tronco algunas ramas delgadas formando una cabaña. La idea es dejar en hueco libre en el centro para que el aire entre mejor y ayude a que el fuego prenda.  

Ahora que ya sabemos cómo debemos disponer las ramas y troncos para favorecer un buen encendido, la siguiente pregunta que nos haremos es cuál de los métodos de prendido utilizaremos. Los más habituales son los siguientes:

  • Enciéndela con papeles: Prenden muy bien y son muy económicos. Es la mejor forma de hacer fuego si se toman las precauciones pertinentes. Tan solo tenemos que coger varias hojas de papel de periódico, hacer una bola con ellas y con una cerilla o mechero prenderlas. De inmediato, ponlas en el centro del hueco de la leña y verás como el papel arderá con mucha rapidez. Casi de manera instantánea, las ramas empezarán a arder. 
  •  Pastillas de encendido: Son bastante prácticas para hacer fuego en chimeneas de leña. Tan solo es necesario encender una e intentar que caigan en el centro para que empiece a arder. Son fáciles de utilizar y también se pueden usar para avivar una fogata.  
  • Líquido y gel de encendido para chimeneas: Garantizan el fuego instantáneo, aunque son bastante más caros que los sistemas anteriores.  

Una vez encendida, mantendremos el fuego 

Cuando veas que la chimenea está encendida, es hora de añadir algún que otro tronco más. Para ello, tan solo debemos acercarle a una llama de forma continua durante un tiempo hasta que finalmente el tronco arda por sí mismo.  

Si no somos capaces de que prenda este tronco, opta por aprovechar el fuego y quemar algún tronco de tamaño mediano. Una vez este tronco haya prendido, el tronco grueso arderá con toda seguridad. 

Si enciendes el fuego con un par de troncos gruesos, la primera carga de leña durará aproximadamente una hora. 

Vigila el flujo del aire y utiliza el fuelle  

El flujo de aire es lo más importante para que el fuego prenda en condiciones. Sin embargo, existen herramientas como el fuelle que son muy útiles para avivar el fuego de la chimenea en el momento en el que lo necesitemos.  

Al dar aire al fuego y avivar las llamas, se consigue que se prendan troncos más grandes y no se apague la llama. 

Por último, realiza un buen mantenimiento de la chimenea 

Lograr que una chimenea se encienda de manera eficaz, dependerá mucho del mantenimiento de la misma. Solo si la tenemos puesta a punto lograremos que funcione correctamente y de forma segura.  

Para ello, recomendamos limpiarla en profundidad una vez al año tras su temporada de uso y hacer un mantenimiento una vez a la semana en invierno. Además, se debe eliminar la combustión de la madera, ya que si no se elimina se acumula formando una capa que obstruye la salida de humos poniendo en peligro la ventilación. 

Por último, recuerda que antes de encenderla de nuevo, es conveniente limpiar las cenizas del fuego anterior.  

 Ahora que ya conoces los pasos que hay que seguir para encender una chimenea, ¿estás preparado para disfrutar del calor que otorga a nuestro hogar?

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