Se acerca el invierno, y muchos de nosotros procedemos a encender la calefacción para poder disfrutar en todo momento de una casa cómoda y acogedora. Y, es que, en los meses invernales o de bajas temperaturas nos brinda el confort necesario y el calor requerido dentro de las viviendas. ¿Sabías que en la actualidad alrededor del 60% de las viviendas españolas cuentan con algún sistema de calefacción y la tendencia aumenta con el paso de los años?  

Sin embargo, no todas las casas cuentan con un sistema de calefacción adecuado y en perfecto estado. Cuando se compra una vivienda de segunda mano o se recibe una herencia, es más que probable que la calefacción esté anticuada, que no sea la apropiada para la vivienda o, sencillamente, que no funcione. En estos casos, es necesario estudiar y planificar qué tipo de calefacción es el más adecuado para determinada casa en cuestión.  

Si a día de hoy, no tienes muy claras cuáles son las opciones disponibles y tampoco conoces qué tipo de calefacción es más segura y eficiente y la que te permite lograr un mejor ahorro energético, no te preocupes. En Vía Célere te exponemos los distintos tipos de calefacción que puedes encontrar hoy en día en el mercado. 

Tipos de sistemas de calefacción para casas  

Debemos saber que el mejor sistema de calefacción es aquel que permite caldear una vivienda ahorrando energía y también dinero en el proceso. A continuación, descubre los diferentes tipos de sistemas de calefacción para casas y así podrás conocer cuál de todos ellos tendrá más eficiencia en tu hogar:  

Calefacción eléctrica  

Es uno de los sistemas de calefacción más utilizados. Es más, según el Instituto Nacional de Estadística (INE) representa un 18,6% de los hogares que disponen de calefacción. Sin embargo, al requerir un alto consumo eléctrico, es la energía más cara por lo que se recomienda que se haga uso de ella en lugares donde no haga demasiado frío o en inmuebles donde no se haga un uso frecuente de la calefacción. Dentro de ella, hay que distinguir varios tipos de calefacción: 

  • Estufas o acumuladores eléctricos: Es uno de los sistemas de calefacción más cómodos. Radiador que almacena el calor generado por las resistencias y lo libera de forma continua. Es sencillo de usar, no requiere instalación y desprende mucho calor. 
  • Suelo radiante: Es un sistema de calefacción que se instala debajo del pavimento del inmueble. Su coste es mayor que el del sistema de radiadores, pero su eficiencia es mayor. No requiere elementos externos, lo que supone un ahorro de espacio. 
  • Emisores termoeléctricos: Conocidos como radiadores de aceite. No necesitan instalación, funcionan automáticamente y de forma autónoma.  
  • Convectores eléctricos: Radiador que según consume energía genera calor, no pudiendo acumularlo. Calientan muy rápido una estancia y se integran muy bien con la decoración de una casa. 

Entre las principales ventajas de la calefacción eléctrica destaca que es una calefacción que no necesita mantenimiento, se caldea casi de forma inmediata, es segura y algunos modelos cuentan con radiadores de bajo consumo que permiten además un ahorro económico y energético. 

Calefacción por bomba de calor  

También llamado aire acondicionado que emite tanto calor como frío. En verano toma aire caliente del exterior y lo enfría, mientras que en invierno coge aire frío del exterior en los puntos en los que está instalado y lo calienta.  

Tienen una inversión inicial muy baja y es uno de los tipos de calefacción de mayor eficiencia energética. Sin embargo, al igual que ocurre con los radiadores eléctricos, la calefacción por bomba de calor no está recomendada para climas excesivamente fríos.  

Calefacción de gas  

Es el tipo de calefacción más popular en España. El agua caliente puede dirigirse a radiadores o a una instalación de suelo radiante por agua. Es cómodo, limpio y seguro.  

Su instalación tiene un precio medio, siendo más cara que la calefacción eléctrica, aunque luego debemos de decir que es más rentable porque tiene un consumo mejor. De todos modos, el precio dependerá del tipo de caldera en su mayor medida. 

Entre sus ventajas destaca que es respetuosa con el medio ambiente, apenas emite CO2 y tiene un alto rendimiento calorífico.  

Calefacción de biomasa 

Es una de las fuentes caloríficas más recientes en el hogar. Las calderas de biomasa funcionan como una caldera de gas, pero en lugar de gas usan biomasa como combustible. Para su funcionamiento utilizan pellet, un producto natural elaborado a partir de serrín. Su precio es la mitad que el del gasoil, es menos contaminante y más segura.  

Sin embargo, es más costosa y requiere un mayor mantenimiento que las de gas.  

Calefacción por aerotermia  

La aerotermia es un sistema de calefacción y refrigeración que utiliza la energía contenida en el aire mediante una bomba de calor. Este sistema de calefacción es compatible tanto con suelo radiante como con radiadores de baja temperatura. 

Calefacción geotérmica 

Esta es una de las fuentes de energía más desconocidas en nuestro país, pero a su vez una de las más eficientes. Este sistema de calefacción se basa en la extracción del calor del subsuelo.  

Como beneficios se puede decir que es uno de los medios más ecológicos, aunque su precio es elevado tanto para su instalación como para los materiales requerido para ellos. Su rendimiento es insuperable, pues te permite ahorrar hasta un 80% en las facturas.  

Calefacción solar  

Este sistema aprovecha los rayos del sol transformándolos tanto en energía eléctrica como en energía térmica que luego se convierte en calor que se usa como calefacción para el hogar e incluso para calentar agua.  

Entre los diferentes tipos de calefacción solar encontramos la energía solar fotovoltaica (uso de paneles solares por medio de efecto fotovoltaico para atrapar la radicación solar que se transforma de manera directa en energía eléctrica) y energía solar térmica (paneles solares para captar la radiación solar, pero en este caso lo transforma en energía térmica en lugar de eléctrica). 

 Estos son los principales tipos de calefacción que puedes escoger para no pasar frío en invierno. Ahora que ya los conoces, puedes elegir el que más te convenga en función de tu tipo de vivienda o situación geográfica.

¿Por cuál de ellas te decantarías?