La decoración de una vivienda debe ser un reflejo de la personalidad de los que la habitan, de ese modo no solo será única, sino que además te permitirá sentirte realmente cómodo en ella. En este sentido y al margen de las tendencias que vemos en las revistas, debes tener claro qué te gusta y cuáles son las claves para que tu casa te emocione cada vez que entres en ella, ¿qué colores son los que te gustan?, ¿con qué estilo o estilos te sientes más identificado/a? Marca en las revistas de decoración todos aquellos ambientes que te inspiren en conjunto y luego repásalos buscando en ellos qué te gusta. Así, obtendremos ideas más claras sobre las que basar tu decoración.

A la hora de distribuir tu vivienda lo mejor es contar con profesionales que te ayuden a ver todas las posibles opciones y elegir la óptima.

Los interioristas disponemos de herramientas que te permitirán ver en 3D tu casa amueblada y hacerte una idea bastante realista de cómo podría quedar en función de las distintas distribuciones.

De este modo, si queremos comenzar con la decoración de una vivienda será más fácil encontrar la mejor opción. Cada espacio es diferente, existen claves o consejos generales que son normalmente aplicables a todos los casos. Te los contamos a continuación:

 

Estudia la forma del espacio

 

Te da pautas para entender cuál es la mejor posición de los muebles y su tamaño, así como la división óptica de los diferentes ambientes. Lo primero es tomar medidas del espacio en el plano y familiarizarte con él.

 

Es aconsejable respetar las formas marcadas por el espacio

 

Por ejemplo, en un espacio claramente rectangular podremos colocar más fácilmente el sofá en paralelo en el lado más grande del rectángulo. Igualmente, si colocamos una mesa redonda en ese espacio rectangular, tendremos descompensado el espacio en uno de los ejes.

 

Ubica la zona del comedor lo más cerca posible de la cocina

 

Para facilitar el servicio de la mesa y tener espacio entre comensales.

 

Aprovecha los huecos

 

Los pilares pueden usarse como espacio útil si los conviertes en una zona de estantería o como separadores de ambientes.

 

Zonas de paso

 

Evita los muebles altos ya que pueden suponer una barrera óptica y dificultar el acceso. Respeta las aperturas de puertas de paso de armarios y cajones.

 

¿Dónde ubicamos las zonas de relax y descanso?

 

En las áreas de luz natural.

 

Ten en cuenta la ubicación de los puntos eléctricos

Los interruptores, y tomas de televisión te condicionarían a la hora de situar el mobiliario.

 

Disimula elementos que no son vistosos

 

Por ejemplo, disimula un radiador a la vez que lo dotamos de utilidad es colocar una balda encima. Así podremos situar una escultura, libros o velas.

En la decoración de tu vivienda es importante que tengas en cuenta los espacios de paso entre los ambientes de acceso y entre los muebles. Algunas medidas estándar que pueden ayudarte son:

El espacio para un paso de acceso frecuente debe ser de 80 cm.

El espacio entre el sofá y la mesa de centro depende de la superficie. Como norma general no debe ser menor de 35 cm ni mayor de 50 cm para poder acceder fácilmente al sofá, así como disponer de acceso a la mesa.

El espacio que ocupa una silla cerrada es de 30 cm y abierta de 60 cm. Para colocar una mesa de comedor en un espacio deberás tener en cuenta el ancho de la mesa más los 120 cms de las sillas, así como el espacio de paso con la pared con un mueble que no deberá ser inferior a 40 cm.

Independientemente de todo lo anterior, no olvides tu lista de necesidades como principal objetivo a cumplir para que tu vivienda te ofrezca el confort y funcionalidad que deseas. Un error común es tratar de adaptar los muebles al espacio y no al contrario. Normalmente pensamos en el tipo de sofá que queremos antes de pensar cuál es el más adecuado y, en muchos casos, esa pieza comprada previamente condiciona la distribución de todo el salón. Una distribución óptima será aquella que aúne en equilibrio las necesidades de funcionalidad con las limitaciones y características del espacio.