A la hora de comprar una casa es común encontrarse con distintos tipos de viviendas, entre las que se encuentran las casas adosadas. Este tipo de construcciones son originales del siglo XVII, aunque puedan parecer mucho más modernas. Se trata de un grupo de casas de apariencia idéntica y que comparten una fachada común, es decir, sus paredes externas. De la misma manera, se caracterizan por estar unidas a ambos lados, exceptuando las de los extremos de la hilera.

También se las conoce como casas unifamiliares adosadas y su principal característica es que están compuestas por dos pisos. En la primera planta habitualmente se puede encontrar un salón, un comedor, la cocina y un aseo; mientras que en la segunda planta se sitúan los dormitorios y algún baño extra.

Distintos diseños ajustados a tus necesidades

Las casas adosadas pueden tener tamaños muy distintos y en muchos casos cuentan con jardín o patio, ya sea delantero o trasero. Algunas de estas construcciones pueden tener también garaje, sótano o buhardilla.

De esta manera, las casas adosadas pueden tener desde una a tres plantas, recibiendo cada tipo de vivienda su nombre propio. En el caso de las que cuentan con toda su superficie habitable en una sola planta se denominan simplex, las que tienen dos plantas serían dúplex y las formadas por tres niveles se llaman tríplex. Existen tantas opciones como necesidades tengas.

En función de las necesidades de tu familia, puedes encontrar chalets adosados de distinto tamaño y con disposiciones de las estancias de lo más variadas, que pueden marcar la diferencia a la hora de decantarte por una u otra.

Las ventajas de una casa adosada

Hacerse con una vivienda de estas características tiene muchas ventajas. Una de ellas, sin duda, es el precio, que se suele situar por debajo de las casas unifamiliares independiente. Normalmente, además, estas construcciones suelen encontrarse a las afueras de la ciudad, en zonas residenciales, donde el bullicio de la ciudad queda atrás. Esto conlleva un tipo de vida tranquilo, pero sin renunciar a estar cerca de la urbe.

Además, pese a que cuentas con tu propio espacio, las zonas residenciales formadas por estas casas adosadas suelen tener bastante vida comunitaria entre los vecinos, ya que suelen tener cerca zonas verdes en las que pasar el rato o incluso instalaciones deportivas o piscina. Pero si lo que quieres es disfrutar de cierta intimidad también podrás hacerlo sin problema, y de forma más fácil que en un bloque de pisos.

Tu propio espacio a tu alcance

Como hemos dicho, en este tipo de vivienda tendrás tu propio espacio en el que disfrutar con tu familia. En una casa adosada tendrás tanto espacios comunes para pasar el rato como habitaciones individuales donde mantener la privacidad.

Uno de los grandes puntos a favor de estas residencias son los jardines y patios, cada vez más valorados y buscados tras el paso de la pandemia. En ellos puedes gozar de una zona confortable decorada a tu gusto, un remanso de paz donde poder leer en calma, hacer una barbacoa, o donde los niños pueden jugar sin problemas.

Las casas adosadas también suelen contar con garaje privado con espacio para hasta dos vehículos, por lo que no supone un problema dónde aparcar y no tienes por qué renunciar a una movilidad fácil y cómoda.

Si estás pensando en una nueva vivienda donde poder disfrutar de tranquilidad, espacio y comodidad con los tuyos, hay una casa adosada que seguramente cubra tus necesidades a la perfección. Y si tienes dudas sobre inversión inmobiliaria, en Vía Célere ponemos a tu disposición nuestra guía de inversión inmobiliaria para que no te pierdas ningún detalle y compres la casa de tus sueños.

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